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El drama de Michael Castro, atracado en una ciclorruta

Colombia

El drama de Michael Castro, atracado en una ciclorruta

Michael Castro es un joven trabajador y padre de familia de 31 años, quien hoy está postrado en la cama de un hospital tras ser atacado por dos ladrones.

La violencia en medio de los atracos en Bogotá cada vez es más insoportable. Esta semana conocimos el caso de un joven trabajador y padre de familia de 31 años, quien hoy está postrado en la cama de un hospital tras ser atacado por dos ladrones. Estos maleantes no contentos con quitarle sus pertenencias, entre ellas su bicicleta, le dejaron graves traumas en el rostro y la cabeza.

Michael Castro tuvo este viernes una cirugía, con la que empezará su proceso de recuperación de las fracturas que estos dos tipos le ocasionaron en una ciclorruta de Fontibón. Todo sucedió cuando el joven salía de su trabajo rumbo a su casa, en Bosa.

Brutal robo
Paola, esposa de Michael, habló con Q’HUBO sobre el drama que atraviesa su familia, con la intención de que la justicia logre dar con los atacantes de su marido.

“Mi esposo iba saliendo el viernes del trabajo, a eso de las 10 de la noche de la Zona Franca. En medio de la ciclorruta (específicamente sobre la diagonal 13 F con carrera 93) fue interceptado por dos hombres. Uno se lanzó desde un árbol y otro salió de una finca. Lo tumbaron de la bicicleta, lo despojaron del casco, de la maleta y del celular. Mientras todo esto ocurría, él escuchó a una tercera persona dándoles órdenes a los dos desde una finca”.

Michael lo único que les dijo mientras era atracado fue “devuélvanme por favor la cédula, no les sirve para nada”. Decirles esto fue el detonante para que “le empezaran a pegar patadas, a golpearlo y en todo eso él perdió el conocimiento. Dice que no se acuerda si le pegaron con algo más”, añadió su esposa.

En medio de la golpiza Michael alcanzó a reaccionar de nuevo y escuchó que uno de los desalmados dijo: “¡váyase que estoy que me lo cargo!”, amenazándolo con quitarle la vida.

Así es que el joven logró correr como pudo por cerca de cuatro cuadras, aún sintiendo que se iba a desmayar. Un par de recicladores vieron a Michael malherido y de buena fe lo montaron en una de sus carretas de reciclaje. Luego aparecieron las autoridades y así llegó al Hospital de Kennedy.

Pero los días siguientes Michael tuvo que ser trasladado a la Clínica del Occidente, donde hoy le harán la cirugía. “Actualmente él tiene siete fracturas en la parte craneofacial y tiene una fractura en la nariz. En otra clínica tendrá que hacerse la operación en el rostro. Además, perdió ocho dientes, por lo que deberá hacerse reconstrucción dental. De lo más grave tiene una fractura en la clavícula, por la que le dieron incapacidad por 30 días”, dijo Paola con desilusión.

¿Y la justicia?
Paola dice sentirse frustrada por la falta de acompañamiento por parte de las autoridades. “Sinceramente no es un secreto que la autoridad no es muy eficiente. Yo encontré que el teléfono de mi esposo apareció en el María Paz, acudí a la Policía, pero me dijeron que ya no se podía hacer nada”.

Incluso, Michael alcanzó a escuchar que los uniformados decían en la escena: “otra vez los mismos”, aludiendo a que conocían ya de la presencia de estos maleantes en esa ciclorruta y aún no los apresan.

La familia está conformada por Michael, su esposa Paola y dos hijos, uno de 12 y otro de 9 años. “Como cualquier familia asalariada velamos por nuestros hijos, ahora nos vemos en dificultades por nuestros trabajos. Yo también me movilizo en bici y ahora me preocupa salir. Mi esposo casi pierde la vida por una bicicleta, que no supera los $500 mil. Necesitamos algo de ayuda porque ahora los niños entrarán al colegio y la recuperación de mi esposo tardará entre 2 y 3 meses más. Depende de cómo le vaya en esta cirugía”, cerró Paola.

Aquellos que quieran ayudar a esta humilde familia, reciben donaciones en Nequi o Daviplata al 320 2296097.

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