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¿Le cambió la cara al sector la renovación del parque Centenario de Bucaramanga?

Este espacio verde de la ciudad ha sufrido varias transformaciones a través de su historia, con el fin de modernizarlo y a su vez cambiarle la cara a esta neurálgica zona del Centro de Bucaramanga. ¿Ha funcionado la reciente renovación?

El pasado martes, 26 de marzo, el Parque Centenario de Bucaramanga cumplió el primer mes de su reapertura.

Por obras de modernización, este espacio estuvo cerrado por un año y medio, y debía haber sido abierto a la comunidad en febrero de 2023.

Durante el inicio de este año, la Alcaldía de Bucaramanga ordenó el reinicio de las obras, que estaban suspendidas, y a finales de febrero de este año fue entregado nuevamente a la comunidad.

Desde hace cerca de ocho años que el Centenario no era intervenido y en este tiempo se incrementó la presencia de habitantes de calle, consumidores y expendedores de drogas, hasta la presencia de delincuentes.

Y, precisamente, ese temor persiste en la comunidad y los comerciantes de la zona ubicada entre las carreras 18 y 19, con calles 33 y 31: ¿la inversión de más de $11.000 millones valdrá la pena o este espacio público se mantendrá con las mismas problemáticas de inseguridad y drogadicción?

Recorrido por el Centenario

El pasado viernes, un equipo periodístico de esta redacción visitó la zona para constatar cuál ha sido el impacto de su modernización.

En el renovado espacio se destacan bancas de concreto de forma circular con espacios naturales en su centro, el monumento de Aquileo Parra, zonas iluminadas, letreros informativos para los turistas y visitantes, y cerca de 81 secciones de zonas verdes.

En los árboles se observaron varias especies de fauna como ardillas y distintas clases de aves que armaron sus casas en las copas de estos gigantes verdes. Asimismo, varias de las jardineras que se adecuaron en el renovado parque tienen plantas que lucen un verde primaveral y otras que florecieron durante el avance del proyecto.

Durante el recorrido por el lugar, Vanguardia no encontró consumidores en el parque y dos policiales, una teniente y un subintendente realizaron rondas de vigilancia por el lugar.

Sin embargo, uno de los detalles que sorprendió fue la presencia de niños jugando en el parque. En bicicletas, monopatines o corriendo, los menores se vieron jugando por los senderos.

Silvia Rovira es habitante de la zona y madre de uno de los pequeños que se encontraba en el Centenario. La mujer aseguró que “este parque era totalmente inseguro. El robo, los expendedores y la delincuencia predominaban a cualquier hora del día. Era impensado traer a jugar a los niños”.

No obstante, Rovira dijo que desde hace varios días sintió la confianza de pisarlo de nuevo. “Es un cambio total. La seguridad ha cambiado. Me siento tranquila de venir aquí con los niños”, afirmó.

Por su parte, Karen Falcón, quien tiene su casa cerca del parque, expresó que la presencia policial ha sido clave en la recuperación del espacio. “La Policía pasa en moto, caminando o una patrulla por los alrededores. Ellos no han permitido que habitantes de calle o consumidores se queden o duerman en el parque”, indicó.

¿Qué piensan los turistas?

Elder Gerder es un ciudadano norteamericano que hace parte de la iglesia de los Santos de los Últimos Días. A él y otro compañero de la congregación, se les encargó la misión de evangelizar en el Centenario.

Gerder dijo que antes de viajar a Bucaramanga a ellos se les entregó un mapa en el que los sitios considerados como inseguros salían señalados con un círculo rojo. Precisamente, el parque era un de ellos.

El religioso expresó que, contrario a lo que pensaba, pudo realizar su trabajo sin contratiempos. “Me gustó el parque, su vegetación. Es muy bonito el círculo de árboles y la estatua en el centro. Recomendaría venir aquí”, dijo.

Otro de los que se encontraba en las bancas del ‘pulmón verde’ junto a sus familiares se identificó como Libardo Sánchez, turista oriundo de Yopal, Casanare.

“Esto era un desorden total y venta de sustancias alucinógenas. Antes uno venía, pero era difícil sentarse porque tocaba estar pendiente de que no lo atracaran. Llama la atención de poder disfrutar del paisaje de manera tranquila. He pasado de noche y la iluminación es muy bonita”, aseguró Sánchez Munevar.

¿Qué le hace falta al sector?

Luis Leal es un comerciante de tecnología del Centro Comercial Bucacentro. Él lleva varios años trabajando en uno de los locales y expresó que “el parque le cambió la cara a este sector. Las ventas se han aumentado porque muchas personas que visitan este espacio pasan a hacer compras a Bucacentro. Además, no se ve tanto vagabundo como antes. Sin embargo, pedimos que los patrullajes de las autoridades sean constantes porque el CAI está muy cerca y, más aún, sabiendo que la calle 31 está plagada de habitantes de calle y consumidores”.

Asimismo, Alexander Muñoz, quien se encontraba con sus hijas en el parque, solicitó que la medida que prohibe el consumo en estos espacios se haga cumplir al pie de la letra. “El espacio quedó muy bonito, pero falta más operativos porque hemos visto uno que otro consumidor y la idea es que nuestros niños no tengan que presenciar esas escenas”, aseveró.

En uno de los escaños se encontraba tocando guitarra Franki Alberto García. Él es un artista venezolano que interpreta y además fabrica estos instrumentos. “Es la primera vez que vengo al parque y me gusta el ambiente natural. Me gusta que el Teatro Santander esté ubicado tan cerca. Ahora falta que haya muchos más eventos culturales en el Centenario. Por mí parte, me ofrecería a dictar talleres, no sólo de interpretación sino enseñar a las personas a fabricar guitarras”, agregó.

El ‘parque de la cultura’

El alcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán, manifestó que “desde que retomamos la obra, que llevaba suspendida más de un año, el objetivo no era sólo terminarla sino empezar una transformación cultural en la zona, por eso, lo hemos denominado el parque de la cultura porque ahí mismo están el Centro Cultural del Oriente, el Teatro Santander y el Museo”.

Beltrán Martínez expresó que tras su reapertura “arrancó una pelea entre el microtráfico y la cultura. Por eso, todos los fines de semana hemos tenido una agenda cultural en la zona, hemos activado de manera fuerte el Teatro Santander y el Centro Cultural, y con ello hemos contribuido a que el escenario se mejore. Estamos dando la batalla y esto continúa. La presencia de niños y familias en este lugar nos da muy buenos indicios”.

El mandatario local expresó que lo que se viene es que cuando se le de apertura a las obras del Centro Caminable se cree un circuito turístico que arranque desde el parque García Rovira, pase por la Plaza Luis Carlos Galán, atraviese la plaza San Mateo y vaya hasta el parque Centenario.

El Alcalde informó que tras reuniones con empresarios de la zona, estos se comprometieron con implementar seguridad privada para ayudar a asegurar el entorno del parque.

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