fbpx
Síguenos en redes

Q'hubo Bucaramanga

Video: Cámaras de seguridad grabaron el ataque de sicarios en Bucaramanga

&rel=0

Judicial

Video: Cámaras de seguridad grabaron el ataque de sicarios en Bucaramanga

Dos cámaras de seguridad instaladas en el lugar de los hechos, grabaron el momento exacto en el que un sicario le dispara a sangre fría a José David Castillo Suárez, quien se encontraba dentro de un carro en el barrio Alarcón de Bucaramanga.

De seguro los sicarios que atacaron a tiros a José David Castillo Suárez lo seguían, porque de otra manera cómo se explica que lo hubieran ubicado tan fácil.

Castillo Suárez, de 29 años, estacionó un modesto Renault Logan de placas CDL-716 de Bogotá, hacia las 3:30 de la tarde gris del jueves, en una de las tantas bahías de la llamada calle de los lujos -aunque en realidad es la carrera 19 entre calles 20 y 21- en la frontera donde se fusionan los barrios Alarcón y San Francisco de Bucaramanga.

Sigiloso, el asesino a quien un segundo sujeto traía en una moto Pulsar cuyas características permanecieron extraviadas en la memoria de decenas de testigos asustados, iba decidido y como tal actuó.

El criminal esperó a que tanto Castillo como el empleado que salió a ofrecerle sus servicios se distrajeran en la diligencia que llevó a José David al concurrido sector.

El mecánico a quien le acababa de pedir que le reparara las luces delanteras, abrió el capó para concentrarse en lo suyo.

Entonces el homicida atacó

“¡Huy, sonaron como tres totazos…” relataban en aquel hervidero, después de quedar más que alertas con el tiroteo.

Aquel bandido con la adrenalina al máximo, sabedor que estaba en una cuadra que bulle por la clientela, emprendió carrera hacia el lugar donde el cómplice lo esperaba. Después, muchos recordaron en el convulsionado sector que la máquina de los autores del atentado era de color rojo e incluso alguien dijo la matrícula exacta.

Atrás, José quedaba con tres impactos letales: uno en el hombro derecho, otro en el izquierdo y uno más en la región temporal en el cráneo.

Aunque al cierre de esta edición las autoridades aseguraban que vivía.

Poco o nada temió el encomendero de la muerte para hacer su ‘trabajo’ en una cuadra donde por lo menos había una decena de almacenes abiertos. “Corrió , el otro lo esperaba en la 20 y se fueron en contravía…”.

Después, cuando ya algunos de los embellecedores de autos se convirtieron en paramédicos de ocasión, habrían llegado algunas personas -supuestos familiares de Castillo- y se habrían llevado algunos documentos del vehículo, que permaneció estacionado en diagonal tal como José lo dejó.

Las cintas amarillas acordonaron la cuadra, mientras los investigadores judiciales que arribaron emprendían una veloz carrera contra las enormes gotas de lluvia que comenzaban a advertir que si no se daban prisa, muchas evidencias serían ‘lavadas’.

Hacía 5 horas y media que en el Parque Santander se había ‘cantado victoria’ de las horas que llevaba la región lejos de los actos criminales.

Agregue a Q'hubo Bucaramanga a sus fuentes de información favoritas en Google Noticias aquí.

Más de Judicial

Arriba